Mi nevera hace ruido: causas y cómo solucionarlo
En MercaPlus te ayudamos a saber si los ruidos que hace tu nevera son normales o tienes que preocuparte. ¡Aprende a diferenciarlos!
Los frigoríficos suelen hacer ruido
mientras funcionan. Esto es una verdad como un templo, aunque cada vez
fabriquen modelos más modernos y silenciosos. Al estar continuamente enchufados
y trabajando, es inevitable que de vez en cuando se hagan notar emitiendo
algún sonido. Pero no te fíes. No todas las comunicaciones sonoras de este
electrodoméstico son signo de normalidad. Presta atención a lo que te
quiere decir tu nevera con los ruidos que hace o puede que pases por alto
una avería importante.
¿Por qué suena la nevera?
Los ruidos que hace el frigorífico
pueden sugerir muchas cosas. Algunos, simplemente que está funcionando y todo
va bien; mientras que otros ruidos avisan de que se está produciendo un fallo
en alguno de sus componentes.
Abre bien los oídos y no pases por alto ruidos que no son normales, tienes que aprender a diferenciar unos de otros para detectar posibles averías. Es la mejor forma de cuidar de tu nevera y lograr que dure muchos años.
Ruidos normales de un frigorífico
El hecho de que siempre estén en
marcha hace que las neveras generen más ruidos que otros aparatos. Si escuchas
alguno de estos ruidos, no te preocupes, tu frigorífico funciona a la
perfección:
Si oyes que tu frigorífico
hace un pequeño chasquido, significa que el termostato se acaba de
apagar porque ha terminado el ciclo de regulación de la temperatura.
Los gorgoteos o sonidos de
burbujas se producen cuando el fluido refrigerante está en
movimiento y circula por las tuberías.
Cuando en una nevera se
oyen golpes significa que las paredes se están dilatando o
contrayendo debido a los cambios de temperatura, algo también normal en el
ciclo de refrigeración de un frigorífico.
Si suena el motor, simplemente es
que se ha puesto en funcionamiento. A veces lo que percibimos como ruido
del motor es en realidad el sonido de los ventiladores de evaporación, que
suelen ser más ruidosos que el motor en sí.
Los silbidos son también
habituales en cualquier frigorífico y los causa el aire circulando por el
interior del electrodoméstico.
A veces las neveras
tienen alarmas que indican que la temperatura ha subido más de unos
grados determinados o que la puerta está abierta.

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